Como muchos de ustedes saben, cuando no estoy posteando, haciendo updates en redes sociales y viviendo mi vida offline, trabajo en publicidad. Y hace muchos (muchos en serio) que trabajo y vivo de esto, que es lo que me gusta.
Hace unos días, una de las personas a quienes le propuse ser parte de una campaña publicitaria en Twitter me planteó su negativa a participar aduciendo que no quería que una marca le impusiera cuándo y cómo hablar. Más tarde, contó a sus seguidores con orgullo que había rechazado una campaña vendiendo sus tuits.
Ahora bien, la pregunta del millón : “¿Está bien o mal cobrar para escribir en Twitter?”.
Trabajé más de 10 años haciendo Marketing en una radio. Y una de las cosas que intentábamos entender era el vínculo entre la gente y la publicidad que sonaba en las radios.
Creo que algunas de las conclusiones de aquellos estudios tienen mucha relación con lo que pasa en Twitter hoy. ¿Por qué? Veamos:
- Twitter es gratis, como la radio. Y la gente disfruta sus contenidos sin desembolsar un centavo de sus bolsillos.
- Los usuarios saben que la publicidad es parte del juego. Que para que se mantenga gratis, tiene que haber publicidad. Y esto está bien, salvo que se abuse. Es decir, si hay tandas interminables y las interupciones para escuchar lo que uno quiere (un periodista, música o lo que fuere) son abusivas, se cambia de radio. Del mismo modo, si en un timeline de Twitter, hay mucha publicidad que afecta el contenido y la conversación, es probable que quien te siga, deje de hacerlo.
- Finalmente, el factor credibilidad: ¿un Twittero deja de ser creíble porque haga publicidad? Salvo que esté vendiendo su opinión y sus valores, no creo que sea un escándalo. Anunciar que se lanza una promoción o que apareció un nuevo producto no es pecado. Lo hacen los medios tradicionales y los periodistas tradicionales. ¿O alguien es tan estúpido para creer que, por ejemplo Nelson Castro no es creíble porque dice que el secreto de su descanso es dormir en un colchón Piero? Por favor…
- Respecto de este último punto, si no querés quedar pegado con una marca o una acción, todo se resuelve tan fácil como incluir el hashtag #ad o #publicidad o #loqueseteocurra junto al mensaje. O tirar un tweet que anuncie que “Estos días van a ver que estoy tuiteando sobre amortiguadores. Me contrataron para hacerlo. Gracias a Amortiguadores Juan Carlos que confía tanto en mí
”. - Pero, seamos más ácidos, también deberíamos discutir si tiene sentido poner #ad. Esta también sería una convención. Entonces, si la convención es no poner nada y hacerlo igual, como ahora, ¿cuál es el problema?. ¿O acaso se dobleimprime la leyenda PNT (Publicidad No Tradicional) cuando un conductor menciona una marca en TV?
En síntesis, todos sabemos que, como en otros medios, los contenidos patrocinados también existen en Twitter. Es más, asumamos que cualquier usuario pueda ser patrocinado. Si no te gusta que lo haga y te parece tan grave que ocasionalmente le paguen para escribir, simplemente NO-LO-SIGAS. Cada uno es libre de decir lo que le venga a la mente, de seguir o dejar de seguir a quien quiera. Esto es la web, gente linda. No hay dueños ni jueces.
Escucho todas las opiniones que enriquezcan este tema y nos ayuden a construir una internet mejor.
De a uno, por favor. Acá hay lugar para todos… :- )

19-Dec-2011



